viernes, 9 de agosto de 2013
Sin reloj...
Esta noche no había ni móvil, ni reloj... uno apagado y el otro desaparecido. Porque hay ocasiones en las que molestan, uno te ocupa una mano y el otro te sobra en la muñeca... porque distraen, porque interrumpen los instantes y cuentan los minutos que faltan para vivir y para morir, porque pretenden marcarte un ritmo imposible esta noche de arritmia y pasión desbordante.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario