
Añoro una Navidad con raíces... una Navidad de pueblo, de cante, de familia alrededor de una mesa que se queda chica...
Para mi la Nochebuena es el recuerdo del abuelo Pepe rodeado de todos sus nietos, no tenía ese hombre mayor satisfación: todos cantábamos, todos reíamos, uno tocaba el almirez, otros los panderos, alguien la botella de anís, otro la zambomba, al abuelo le bastaba una caja de cartón para seguir el ritmo y disfrutaba mirando y contemplando las caras de sus nietos, la unión de sus hijos... el mejor fruto de su vida.
Ninguno sabíamos cantar, pero eso no importaba, todos sentados en corro... no hacía falta ir a ningún otro sitio y al que venía se le ofrecia lo mejor de nosotros mismos.
Añoro una Navidad con Nacimiento de serrín y papel de plata, con figuritas de barro cocido que cada año se rompía alguna, una Navidad sin árbol y papanoeles horteras.
Añoro una Navidad de sopa de picadillo y carne de pata... de vinito dulce y nueces, de turrón cuando sólo habia dos posibilidades: del duro o del blando.
Añoro una Navidad de pueblo, sin jingelbels ni alumbrados modernistas de ciudad, donde nace un Dios hecho niño y nadie se plantea si es el solsticio de invierno.
Añoro una Navidad donde se cantaba a la Virgen Pura, viva el amor, caminito de Belén, viva el laurel... una Navidad que era lo mejor del año, que marcaba el paso hacia una aventura nueva...
Quisiera que mis navidades volvieran a su esencia, a los niños, al cante, a la casa, a los buenos deseos ¡Cuánto he perdido!
1 comentario:
Ojala algún día.....regresa esa Navidad que añoras.
Esa que describes...exáctamente esa, es la que yo disfruto cada año.
Este año, con la falta de la Abuela Maria..... pero dónde quiera que esté nos verá reunidos a todos, como a ella le gustaba....
Un beso, No te olvidaré.
FELIZ NAVIDAD
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